Mis Inicios

Me gradué como carpintero y ebanista en 1976 por un programa, teórico práctico que el Ministerio de Educación hacía para capacitar a los maestros en zonas rurales. En realidad mi verdadera fuente de conocimiento estaba en la cantidad de libros que me compré y prácticamente los devoré, todos extranjeros traducidos al español, aunque los tenía también en inglés. Estaba y lo estoy hasta ahora, subscrito en la revista WoodSmith Magazine la más importante revista sobre temas de madera en los EEUU. No me contentaba solamente con ver como se hacían los muebles, sino, estudié como autodidacta la clasificación de los árboles sus propiedades físicas, mecánicas y sus usos.

La carpintería y ebanistería se transmitía en aquellos días y tiempos anteriores de dos formas, ya sea a través de padres a hijos y así sucesivamente; y la otra, era que, los ayudantes que trabajaban en los talleres, abrían sus propios negocios una vez aprendido el oficio. En mi caso fue distinto y rompiendo contra toda Tradición y Costumbre, estando estudiando en la Universidad de San Agustín para ser arquitecto y siendo todavía hijo de un catedrático con cargo Director del Departamento de Idiomas Extranjeros y Nativos de la misma universidad, renuncié a mi carrera como arquitecto para hacerme Carpintero y Ebanista. A mi padre no le gustó para nada mi decisión, pero comprendió y aceptó mi vocación por la madera. En 1978 funde mi taller y trabajé hasta 1980 todo tipo de artículos en madera como camas, sillas, mesas, puertas, cómodas y hasta juguetería y otros artículos difíciles de hacer como las paletas para mover el chocolate para la fábrica La Ibérica. Para entonces ya tenía cierta fama de perfeccionista. A partir 1980 cuando aprendí a hacer paletas de frontón hacía ambas cosas, muebles y paletas. Solo a partir de enero de 1990 me dedique a la producción exclusiva de paletas. No he vuelto – salvo como pasatiempo – hacer otras cosas que no fueran paletas de frontón.

Algunos datos técnicos

Si vamos a tratar de paletas, lo primero que hay que hacer es entender aunque sea vagamente a la madera como producto natural con que están hechas. No existe paletas de frontón hechas de otro material, ni siquiera de algún subproducto de la industria maderera, como son: triplay, mapresa , trupan o tipo de aglomerado de ella, y menos aún de materiales sintéticos , carbono, plástico, grafito o aluminio. Talvez en el futuro las primeras las hagan de carbono, como ya lo están intentando, pero que un jugador entre con una de éstas a un campeonato y sean aceptadas por los demás frontonistas yo lo veo bien difícil por ahora.

La madera en su estado natural, cuando está todavía en pie como árbol, se alimenta transportando la sabia, agua y demás nutrientes por la periferia del tronco cerca de la corteza y es denominado Albura y su centro que ya no transporta nada el árbol lo utiliza como reserva para guardar resina y es denominada Duramen. Ésta última es la que posee la mejor calidad de madera. Cuando el árbol ya ha sido cortado y convertido en tablones de diferentes tamaños posee gran cantidad de humedad y para que pueda ser trabajada, necesita secar o curar, sino es imposible hacer algo con ella. Llámese secar en carpintería y ebanistería cuando los niveles de humedad del interior de la madera y la humedad del medio ambiente se igualan. Una tabla delgado demorará en secar menos tiempo que una gruesa, esto varía de una clase de madera a otra. Si por ejemplo el grado de humedad en el medio ambiente es del 80%, deberá ser también del 80% en el interior de la madera. Entonces se puede decir que la madera ya ha secado o curado, habiendo reducido notoriamente sus dimensiones en una proporción de 10% a lo ancho, 5% en su grueso y 1% a lo largo, es entonces cuando ya se la puede trabajar. Una de las propiedades de la madera digna de mencionarse, es que una vez que está seca, tratará de igualar el grado de humedad del medio ambiente que la rodea originando con ello un cambio constante pero mínimo en sus dimensiones.

Al aumentar el grado de humedad en el medio ambiente aumentan también sus dimensiones y a la inversa , si el grado de humedad del medio ambiente disminuye también disminuirán sus dimensiones; esto no ocurre de inmediato, sino paulatinamente, en carpintería y ebanistería esto es denominado “ El Trabajo de la Madera”, Como el grado de humedad del medio ambiente está en constante cambio la madera nunca deja de “ trabajar” dilatándose y encogiéndose constantemente y eso lo podemos verificar cuando por las noches a veces uno no puede dormir o se está en silencio se escucha el crujir de algunos muebles.

He mencionado esto, por ser de crucial importancia, ya que está ligado íntimamente con la fabricación de paletas de frontón en Arequipa. Las paletas que son fabricadas en climas húmedos como Lima y Argentina tendrán problemas si son traídas a Arequipa que es la cuidad mas seca del Perú. Los jugadores, sobre todo los arequipeños que usan las marcas El Vasquito, las desaparecidas Guastavino y las “criollas” Extrafort o cualquier marca fabricada en clima húmedo traerá como consecuencia que se arqueen, se doblen o se tuerzan y por el clima seco, que los travesaños de madera sobresalgan como “cachos” o se desplacen, ya que éstos no vienen pegados sino a presión, presión que tienen cuando salieron de la fábrica de clima húmedo y al llegar a éste clima seco queden sueltos . He visto a jugadores acomodarlos dándoles golpecitos en la misma cancha para ponerlos en su sitio en las pausas del juego, esto dio origen que recurriera a mi La Casa del Deporte que contaré mas adelante y casi por casualidad al nacimiento de las paletas ZOLEZZI en 1980. Llamo “criollas” a ese mestizaje de las primeras paletas fabricadas en Perú con influencia de las paletas argentinas, me refiero a esas que tienen calados y dejan visibles todos sus travesaños de aluminio, alegando el fabricante tener mayor fortaleza y menor resistencia al aire.

La casa del deporte


En la primera cuadra de la calle San Francisco y a unos cuantos pasos de la Plaza de Armas del Cercado de Arequipa, quedaba la Casa del Deporte, tienda dedicada exclusivamente a vender artículos deportivos y centro de encuentro de deportistas calificados entre los años de 1970 a 1990 y mucho después. La tienda deportiva mantuvo su prestigio y muy buena reputación y fabricaba en exclusiva ropa deportiva para colegios de gran reputación como el Max Uhle, La Salle, Prescott y San José, además de vender todo tipo de artículos deportivos de marca y por supuesto no podían faltar las paletas de frontón: las criollas Extrafort traídas de Lima y las famosas argentinas de las marcas Vasquito y Guastavino que eran una rareza para mi en esos días de 1979. Todas ellas venían de clima húmedo; al llegar a Arequipa se secaban rapidísimo y se torcían antes de ser vendidas. El dueño estaba preocupado; se encogían tanto que los travesaños de madera que atravesaban toda la pala sobresalían como “cachos“, yo me encargaba de componerlas. Así fue como tomé contacto por primera vez con estas “herramientas” deportivas diferentes, además de tener dos travesaños de aluminio roscado en sus cuatro extremos con cuatro tuercas y una llave para ajustarlas.

Su propietario, el Sr. Sánchez, era junto con un grupo, gran aficionado a la paleta frontón, entre ellos mencionaré a los que más recuerdo como pioneros de paleta frontón, como el señor Lecaros y los hermanos Regente entre otros. En aquella época había poquísimas canchas particulares y ninguna pública y ni el más prestigioso Club Internacional las tenía. Hoy Arequipa esta llena de canchas públicas y privadas, el Club Internacional tiene como 8 canchas de primerísima calidad. Allí y se juegan grandes campeonatos todos los años. Por otra parte, lamentablemente la famosa Casa del Deporte ya no existe, por el contrario, el deporte de paleta de frontón aumentó tanto que de unos cuantos jugadores se convirtió hoy en día en un tropel de jugadores que no para de crecer y mi negocio al igual que la cantidad de deportistas lo hizo también en la misma manera, dejando hasta el día de hoy mi oficio de carpintero y ebanista para convertirme en un especialista en hacer paletas, mi afición por la fotografía que es más reciente es menos conocida. Además fui el primero en descentralizarme después de Lima. A punto de tanto componerlas llegué a hacerlas y las mías entrarían a competir con la Extrafort traídas de Lima, las Vasquito y Guastavino tenían tanto prestigio que las mías quedaban relegadas, mas aún siendo arequipeño y sabiendo que todo el Perú que nos detesta y aún así con el tiempo me impondría y haría desaparecer del mercado a las limeñas en la ciudad de Arequipa. En cambio mis paletas nunca estarían a la altura de las Vasquito, aún que las mías eran mejor hechas, porque, llegué a tal grado de perfección que las Vasquito en cuestión de acabado al lado de las mías parecían toscas, pero la marca y sobre todo su madera de tipa empequeñecían mi marca que ya para entonces tenía cierta fama y allí valdría el dicho” hazte de fama y échate a la cama”. Las paletas Vasquito tienen un sitial hasta hoy, desapareciendo, al igual que La Casa del Deporte la famosa paleta de frontón Guastavino. Es por eso que debo a la Casa del Deporte el haberme permitido tomar contacto con esas “herramientas deportivas raras” en aquellos días para fundar mas tarde La paletas de frontón ZOLEZZI.

El Gran Descubrimiento

En enero de 1980 después de ver y arreglar cientos de paletas Vasquito, Guastavino y las criollas Extrafort, yo me dije ¿Por qué no confeccionar mis propias paletas? Componerlas y arreglarlas es una cosa y hacerlas en su totalidad otra. Lo mas difícil fue descubrir la manera de hacer esas pequeñas perforaciones para colocar los travesaños y los templadores, una cosa es hacer muebles, puertas, clóset mesas y todo tipo de artículos de madera pero las paletas con esos huecos de un cuarto de pulgada (unos 6 milímetros de diámetro) que atravesaban como sándwich toda la paleta que solo tienen un espesor media pulgada ( unos 12 milímetros) y todavía hacer un hueco acampanado en los extremos de los templadores que llevaban alojada una tuerca de 3/8 de pulgada (unos 10 milímetros de diámetro) dejando solamente un milímetro en la superficie de cada lado de la pala de la paleta sin tener uno maquinaria especializada era bien difícil.

Para esa época y aun hoy hacer paletas es una especialidad como es hacer un violín y como yo no era Antonio Stradivarius nacido en Cremona Italia, no me quedo más remedio que reconocer mi limitado conocimiento en éste campo. Lo primero que me pregunté era ¿Cómo hacer esos huequitos de un cuarto de pulgada?¡Claro con una broca de un cuarto de pulgada ¡ pero esas brocas tan delgadas y largas no hay en el mercado, así que lo primero que hice es comprarme una broca de un cuarto de pulgada y hacerle soldar una extensión del mismo diámetro para tener el largo suficiente para atravesar una paleta de 20cm de lado a lado, esta fue una solución equivocada en principio pero no la única habían otras 2 más que tendría que superar. Cuando giraba la broca a alta velocidad temblaba y parecía excéntrica y no se podía perforar. Lo primero que habría que hacer era , no era hacer soldar una broca normal sino mas bien cortarla y hacerla más chiquita que una normal ósea al revés de lo que pensé inicialmente. Ésta permitía hacer el primer hueco, luego seguiría una segunda broca de tamaño normal siguiendo el camino de la primera y por último la broca soldada de 20 cm. de largo. Al comienzo algunas perforaciones terminaban en el desastre al aparecer la perforación en la pala de la paleta y lo que pasaba era que la broca no iba paralela a la pala de la paleta.

Era un reto para mí, había que ser perseverante, sentir amor por mi trabajo y ser perfeccionista hasta no más y pensar una y otra forma, tratando en lo posible superar cada problema hasta lograr el objetivo de perforar la paleta de lado a lado y por supuesto lo logré y fue un triunfo increíble y yo por supuesto estaba feliz, sin saber – como descubriría después que los argentinos usaban la misma técnica. Hacer lo demás fue más fácil y fundé en enero de 1980 mis paletas con la marca ZOLEZZI y competiría con las limeñas hasta hacerlas desaparecer del mercado arequipeño. En los años venideros los aspirantes a quitarme el negocio de paletas me perseguirían hasta en bicicleta para tratar de sacarme los secretos que tanto esfuerzo me costaron. Algunos se disfrazarían de jugadores pobres y visitarían mi casa alegando ser compradores, solo para espiarme y estoy casi seguro que uno de ellos me perseguía como detective privado para ver donde compraba mis materiales. Pero, el verdadero informante resultaría ser uno al que yo lo proveía de paletas y que de cuando en cuando muy sutilmente me iban sacando algunos los secretos.
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Para Finalizar

Hoy, la marca “ZOLEZZI ” tiene 27 años y es bien conocida y hemos fabricado mas de 50 mil paletas y realizado alrededor de 100 modelos de los cuales solo quedan las que tuvieron más acogida por el público, como los modelos Clásica, Full Aluminio, Mango de Corcho Llana, Pala Llana, Campeonato, Vasca, Banner, Multilaminada, Olímpica, Azabache y Brava. No usamos en los modelos los términos A o B o C como otras marcas sino que como los helados D’onofrio cada variedad tiene su nombre propio, pero siempre dice por ahí D’onofrio. Nuestras paletas hoy son una combinación de maquinaria fina y manos minuciosas buscando los mínimos defectos que pudieran desprestigiarnos, las tablas son escogidas con cuidado y el trazado con plantilla tiene vital importancia viendo siempre el grano o hebra de la madera, buscando siempre la parte mas noble, para que no vayan a romperse sobre todo de la parte del lado inmediato del mango, solo usamos maquinaria donde se necesite como en los contornos de las paletas las redondeamos con tupí, cortamos con sierra cinta y cepillamos con cepillos eléctricos portátiles y las perforaciones con taladros tradicionales de mesa como los que se usan para escopladuras todos los carpinteros pero siempre con manos especializadas, además tanto las llaves como las roscas de los templadores las hacemos con herramientas manuales; el lijado y el acabado como los mangos etiquetas todo es manual. Lo único que nos mandamos hacer por encargo son las tuercas de bronce o de aluminio en una fábrica en Lima de los hermanos Durand que tienen los mejores tornos revolver que yo haya visto y si no fuera así el trabajo que entrega ésta firma es impecable, porque tiene que encajar con la llave que nosotros hacemos aqui haciendo entre ellos y nosotros una sincronización perfecta.

Han pasado pues 27 años y puedo decir con toda seguridad que la tecnología usada por los argentinos fue la misma a la que llegamos a utilizar nosotros, lo único que nos diferencian es la madera de Tipa ,Tipuana o Tipu que los argentinos usan, por tenerla a su alcance y crecer en su suelo, nosotros para no quedarnos atrás en algunos modelos utilizamos el Fresno que fue traída del extranjero a Arequipa hace 60 o 70 años por el municipio para adornar parques y jardines y llegó a adaptarse muy bien a ésta tierra. Ésta madera tiene gran prestigio internacional por sus propiedades únicas de tenacidad y elasticidad es conocida y es utilizada para artículos deportivos en todo en el mundo. El Perú a pesar de ser un país que tiene una riqueza forestal casi sin límites no posee una madera con las características como las del fresno, sin embargo, de entre los cientos de especies de maderas que existen en el mundo sólo al fresno y el híckory, siguen siendo las maderas de uso mas frecuente, superiores, por la combinación de sus propiedades, no solo a las demás maderas, sino también a los materiales creados por el hombre. Estas maderas fueron escogidas por siglos, y siguen siendo utilizadas, porque resisten, sin romperse, el impacto repetido y por que absorben el choque sin transmitirlo al brazo. Tienen el peso suficiente para poder golpear con fuerza, sin que resulte excesivo e inmanejable. Los bates de béisbol al igual que LAS PALETAS ZOLEZZI en sus modelos Campeonato y Vasca, son hechas de FRESNO, al golpear la pelota los bates al igual que las paletas de frontón ZOLEZZI describen un amplio círculo y su masa y su impacto imprimen a la pelota una tremenda velocidad.


He aquí la primera paleta de frontón que hice en 1980
He aquí mi trabajo como ebanista un banco tallado en madera de caoba hecha en 1976

Yo hice ambas cosas, pero parecen hechas por, dos personas distintas. El que hizo el banco tallado un maestro y el que hizo la paleta un principiante. Sin embargo en ese tiempo era ambas cosa maestro haciendo muebles y principiante haciendo paletas.

Humberto Zolezzi

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